
El filósofo vasco Jesús Mosterín, en su último libro, "Los Cristianos", mantiene que puede considerarse que el cristianismo que se conoce hoy en día es "en gran parte un invento de Pablo de Tarso", San Pablo apóstol, y no de Jesucristo. Dada la amplitud del objeto de estudio, el libro pone el foco en algunos de los hitos relacionados con el desarrollo de esta religión: la muerte de Jesús de Nazaret, la predicación de Pablo de Tarso, la iglesia triunfante del siglo XIII, Tomás de Aquino, Martín Lutero, la Reforma protestante y la Contrarreforma católica, para concluir con el cristianismo contemporáneo.
Mosterín muestra en su libro un Jesús histórico, ferviente judío, que nunca se planteó romper con el judaísmo, sino que el cisma llegó con Pablo de Tarso, "verdadero ideólogo del cristianismo tal y como lo conocemos hoy en día". Esta religión, afirma Mosterín en el prólogo "presenta sapos difíciles de tragar, como el dogma de la Santísima Trinidad, la doctrina del pecado original o la transustanciación eucarística". Según el filósofo, "ideas tan poco judías como la de Cristo hijo de Dios son doctrinas de Pablo, no de Jesús".
El libro dedica el último de sus veinte capítulos al cristianismo contemporáneo centrado en los aspectos sociales e institucionales más que en los intelectuales, dado que "la religión cristiana lleva dos siglos desacoplada del pensamiento vivo y no genera ideas interesantes".
El libro dedica el último de sus veinte capítulos al cristianismo contemporáneo centrado en los aspectos sociales e institucionales más que en los intelectuales, dado que "la religión cristiana lleva dos siglos desacoplada del pensamiento vivo y no genera ideas interesantes".
Mosterín es autocomplaciente e ignorante, ha sido el el que ha quedado desactualizado. De marxista-leninista ha pasado a defensor de siniestros eugenistas como Peter Singer.
ResponderSuprimirEn el siglo XIX algunos teólogos de la escuela alemana de Tubinga popularizaron la opinión de que la predicación de Jesús y los primeros apóstoles era propia de una secta judía y que habría sido Pablo, un judío helenizado, quien alteró el mensaje inicial convirtiéndose en el verdadero fundador del cristianismo. La tesis aún se repite en la actualidad con cierta frecuencia, a pesar de que el examen histórico de las fuentes obliga a desecharla.
En primer lugar, Pablo, que conocía el griego como otros judíos de su época, no sólo recibió su educación teológica en Jerusalén sino que cita a menudo el Antiguo Testamento en favor de sus enseñanzas, y no las ideas de los filósofos griegos. Además, aunque más brillante que Pedro o Juan, un análisis comparativo de sus escritos muestra profundas coincidencias. Todos afirman la creencia en la salvación por la fe, en la resurrección y la divinidad de Cristo o en el cumplimiento de las profecías mesiánicas en Jesús. En el fondo, la explicación más plausible de las coincidencias es que todos ellos partían de la enseñanza de Jesús, y éste de un Antiguo Testamento donde ya se hablaba del mesías muerto expiatoriamente por los pecados de otros o de la justificación por la fe. Pablo no fue el fundador del cristianismo, pero sí su más brillante propagador durante el siglo I.(César Vidal).
http://forocristiano.iglesia.net/threads/13055-El-judo-de-Tarso
Siento discrepar un poco, anáonimo. Mosterín es un filósofo que no suele hacer afirmaciones gratuitas. Habitualmente procura informarse bien, pero, como es lógico, no es Dios y puede equivocarse. Que haya sido marxista no invalida su excelente capaidad analítica y crítica. El marxismo, como sabes, también ha creado excelentes analistas de la religión y del papel de los contextos sociales en los que surgió el cristianismo (o los 'diferentes cristianismos'). Antes bien, Mosterín se ha cacacterizado siempre por su capacidad para sacar a la luz las falacias habituales de diferentes tipos de discurso, incluido el marxista. Escribe con mucha claridad y es muy directo, como excelente lógico que es, lo que no puede decirse de todo escritor, sea filósofo o teólogo. Desde su perspectiva de lógico (conoceras sus obras de lógica), es forzoso reconocer que el cristianismo presenta problemas históricos más que serios. Puede que San Pablo no sea lo que él dice (¿?), pero eso no soluciona la ciénaga de problemas en que se mueve el problema del origen del cristianismo. Al menos, él es un no-creyente que se ha atrevido a escribir un libro sobre el cristianismo reconociendo de entrada su importante e insoslayable papel histórico, cosa que otros muchos niegan o reniegan. A los lógicos no les gustan los discursos autocomplacientes que sí hacen a menudo los cristianos que parecen olvidar las más elementales reglas de la lógica y la argumentación. A menudo la argumentación cristiana sobre los orígenes del cristianismo y el papel de San Pablo es circular, autorecurrente y presupone lo que se quería demostrar como hace ese texto de Cesar Vidal que tú citas y que no resistiría ni un análisis basado en lógica proposicional aristotélica. No hablemos ya de la lógica actual.....
Suprimir